El magnesio es uno de los minerales que más recomendamos dentro del Programa B15, porque interviene directamente en varios de los procesos que trabajamos durante el protocolo: la salud intestinal, el descanso, la relajación muscular y el manejo del estrés. Pero no todos los suplementos de magnesio son iguales. Cada uno está combinado con una molécula distinta, y esa combinación cambia su absorción, su tolerancia estomacal y el beneficio principal que aporta al cuerpo.
Acá te contamos los tipos más comunes, para qué sirve cada uno y cómo elegir el que mejor se adapta a tu objetivo.
Índice
- Bisglicinato de magnesio
- Citrato de magnesio
- Malato de magnesio
- L-treonato de magnesio
- Cloruro de magnesio
- Óxido de magnesio
- Taurato de magnesio
- ¿Cómo elegir el tuyo?
- Magnesio y salud intestinal: la mirada de B15
Bisglicinato de magnesio
Molécula: magnesio unido al aminoácido glicina.
Beneficio principal: relajación muscular, reducción del estrés y la ansiedad, y mejora de la calidad del sueño.
Ventaja: es de los más suaves para el estómago y de los que mejor se absorben, por lo que rara vez genera diarrea. Es una buena puerta de entrada para quienes están empezando a suplementarse o tienen el sistema digestivo sensible, algo muy frecuente entre quienes llegan a B15 con intestino irritable o inflamación de base.
Citrato de magnesio
Molécula: magnesio unido a ácido cítrico.
Beneficio principal: alivio del estreñimiento leve y mejora del tránsito intestinal.
Ventaja: se absorbe bien, aunque en dosis altas puede actuar como laxante. Es útil en la fase de constipación de algunos cuadros de intestino irritable, siempre con acompañamiento profesional para ajustar la dosis.
Malato de magnesio
Molécula: magnesio unido a ácido málico.
Beneficio principal: producción de energía y alivio de la fatiga muscular.
Ventaja: al participar en el ciclo que transforma nutrientes en energía celular, es una buena opción para quienes sienten cansancio persistente o fatiga asociada a su cuadro digestivo.
L-treonato de magnesio
Molécula: magnesio unido a ácido treónico.
Beneficio principal: salud cerebral, memoria y concentración.
Ventaja: es de los pocos tipos capaces de atravesar de forma eficiente la barrera que protege al cerebro, por lo que se asocia con mejoras en foco y claridad mental, algo que muchos pacientes reportan como afectado cuando el eje intestino-cerebro está desregulado.
Cloruro de magnesio
Molécula: magnesio unido a cloro.
Beneficio principal: apoyo al sistema inmune y alivio de la acidez estomacal.
Ventaja: se consigue tanto para uso oral como en preparaciones tópicas (aceites o geles), lo que lo hace versátil para distintos usos.
Óxido de magnesio
Molécula: magnesio unido a oxígeno.
Beneficio principal: alivio rápido de la acidez, la indigestión y el estreñimiento ocasional.
Ventaja: tiene una alta concentración de magnesio elemental, aunque su absorción real en el organismo es baja, por lo que suele necesitarse una dosis mayor para notar el efecto.
Taurato de magnesio
Molécula: magnesio unido al aminoácido taurina.
Beneficio principal: cuidado cardiovascular y ayuda a mantener la presión arterial en rango.
Ventaja: colabora con la estabilidad del ritmo cardíaco.
¿Cómo elegir el tuyo?
No existe "el mejor magnesio" en términos absolutos: depende de tu objetivo principal (dormir mejor, tener más energía, cuidar el intestino, mejorar el foco) y de cómo tolera tu estómago cada formulación. Como guía general:
- Para dormir y bajar la ansiedad: bisglicinato.
- Para estreñimiento: citrato.
- Para energía y fatiga: malato.
- Para memoria y concentración: L-treonato.
- Para inmunidad y uso tópico: cloruro.
Magnesio y salud intestinal: la mirada de B15
Dentro del Programa B15 no vemos al magnesio como un suplemento aislado, sino como una pieza más dentro de un enfoque integral del intestino: lo que se come, cómo se digiere y cómo eso repercute en el resto del cuerpo. Por eso, cualquier suplementación conviene evaluarla junto a tu médico o dentro de tu proceso guiado, para elegir el tipo y la dosis que mejor acompañen tu caso particular.
Si ya sabés qué tipo de magnesio necesitás, podés encontrar las opciones recomendadas por el Dr. Facundo Pereyra en la tienda de Geonat.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de magnesio
¿Qué tipo de magnesio es mejor para dormir? El bisglicinato de magnesio es el más recomendado para el descanso, ya que tiene un efecto relajante suave y buena tolerancia digestiva. El L-treonato también puede ayudar, por su impacto positivo en la función cerebral.
¿Qué tipo de magnesio es mejor para el estreñimiento? El citrato de magnesio es el más indicado, porque en dosis adecuadas favorece el tránsito intestinal. Conviene ajustar la dosis con acompañamiento profesional para no generar el efecto contrario.
¿Qué tipo de magnesio es mejor para la ansiedad y el estrés? El bisglicinato de magnesio es el que más se asocia con la reducción del estrés y la ansiedad, por su buena absorción y su efecto calmante sobre el sistema nervioso.
¿Se puede tomar magnesio todos los días? En general sí, dentro de las dosis recomendadas, pero siempre conviene consultarlo con un profesional que evalúe tu caso particular, sobre todo si estás en un proceso de tratamiento digestivo como el Programa B15.
¿Cuál es el magnesio con mejor absorción? Los complejos orgánicos solubles (como el malato y el L-treonato) y las sales orgánicas solubles (como el citrato y el bisglicinato) tienen mayor biodisponibilidad que las sales inorgánicas insolubles, como el óxido.
